Tu, yo... enlazados como el viento, discurriendo por los afluentes de la libertad, deambulando por los engranajes de la absoluta conciencia del amor, y ahora, nadie te reconoce... cuestión de tres semanas bastaron para verte en la sombra amistosa de la muerte, tu eras vida y alegría, y ahora...
Todo llega a su fin, un día estás bien, y al siguiente estás mas sólo que el anterior, buscando alguien que te entienda y que sepa quererte, llega a su fin por no saber ser tú, si fueses como antes... nada de esto habría pasado, y ahora... ahora nadie te reconoce... quizás haya sido yo también... nadie lo sabe, sólo sé que en un mes cambiaste de forma de ser hasta convertirte en el polo de lo que tu misma odiabas, y con eso acabamos... fue todo lo bonito que quisimos, ahora no estoy preparado para seguir con estas discusiones infinitas que sacan lo peor de nosotros.
Días sin hablarnos, y dias perfectos para mí, no me preocupaba nada, solo buscaba la libertad y la felicidad, y créeme, mis amigos me han hecho conseguirla con poco... a veces necesito lo que antes tenía, pero pienso en nuestro lado oscuro y dejo de pensar, es mejor cuando no piensas, ahora estoy preparado, preparado para buscar a mi otro yo en otra persona, estás olvidada completamente de mi vida y no me preocupa que no quieras saber de mi, al igual que no me importará si no sé más de ti, simplemente te deseo alguien que te de lo mejor y seas feliz, aunque ya, ya nadie te reconoce...
lunes, 4 de agosto de 2014
Tu, yo...
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